El mundo se divide en dos Tuco: los que encañonan y los que cavan. El revólver lo tengo yo, asi que ya puedes coger la pala.

Un poquito de desorden..

No sé.
Últimamente es todo muy agobiante, pero es tan sencillo que me frustra por pensar que no voy a poder llegar a conseguirlo.
Ver a todo el mundo conseguirlo y sólo sentirme capaz de querer no hacer nada.
Y me lleva a replantearme todo: las personas, el tiempo…
Y no puedo controlarme, ni organizarme, ni nada.
Y es una locura con sentido, mi desorden.
Y va a estar desordenado por un tiempo.
No sé.

Relativa. No sé, ¿qué es libertad? ¿Qué lo define?
Realmente, ¿qué define las cosas? Supongo que uno mismo. Y de nuevo, supongo, ni siquiera estoy segura ya que no se ciertamente qué es lo uno ni qué es lo otro.
Básicamente es un mundo de sensaciones relativas que cada uno siente a su manera, de cualquier modo y en cualquier momento, lugar o estado de ánimo.
Diferente, especial, desigual, atípico, peculiar, desparejo, singular, diverso, distinto, original, insólito, variado…
¿Y a que se reduce? A lo mismo. Palabras que definen sensaciones indescriptibles (o a lo mejor no tanto).
Y así horas, días, noches semanas buscando explicaciones a cosas que se deberían quedar sólo en eso, en indescriptibles.
Es mas fácil saberlo todo porque al fin y al cabo el miedo es el temor hacia lo desconocido, o eso dicen.

Pensamientos que vienen y van. Palabras sin sentido frases que no enlazan mundos paralelos, vidas llenas de emociones que no acaban en silencio. No creo que lleguemos a escribir como los grandes, los que hoy nos sirven de inspiración, no esperamos llegar a que pasen los años y todos recuerden que empezamos con un blog, no intentamos crear vida solo intento mejorar la nuestra. Muchos objetivos a los que llegar y pocos deseos que cumplir. Ahora mismo no sabemos de qué escribir, ¿de la vida?, ¿del miedo?, ¿o de cómo sobrevivir?No lo sabemos por el momento, solo sabemos que estamos a un paso de tocar el cielo.

Nunca supe atarle los cordones a la vida.

Recuerdos que sacan sonrisas. Veranos anclados al pasado. Un cigarrillo en la mano izquierda y, a la derecha, una amiga de toda la vida. Recuerdos alborotados, sentimientos revoloteando en el aire. Palabras tranquilas, serenas, suaves, casi susurros. Un destino, una ciudad. Calles abarrotadas de personas tan distintas y, a la vez, tan iguales. Todas con algo que les preocupa, algo que les come por dentro, pero también todas con una ilusión, un sueño por el que luchar, algo por lo que levantarse cada mañana, algo por lo que sonreír. Y siempre es así, todos llevamos algo malo dentro, pero también guardamos algo GRANDIOSO que nos anima a continuar.

    'MIKE WASOWSKI!' 

El mundo crece. Las personas también. 
Envejecen, crecen, se hacen mayores, maduran. 
Yo también lo hago, maduro, a mi manera, a mi ritmo. 
Para mí, madurar no es ponerse tacones, ni maquillarse, ni creerse mejor que nadie,
para mí, madurar, es superar todo eso.

Cuando te vayas, llévate un momento cualquiera;
la canción compartida, el primer beso.
Las verdades dudosas, las cotidianas mentiras, el recuerdo de mi alcoba y la almohada compartida. El pantalón gris, la memoria, el olvido, esa mirada, el celular sonando, el triste puente.
El rompecabezas vacío de respuestas,
mi retrato de tonta jugando en el pasto,
el ajedrez interminable que es nuestra vida.
Tu camisa, tu prisa, tu sueño emigrado.

Cuando te vayas, llévate tu papel mal interpretado
y tu piel, que aún me sirve de abrigo.
Pero asegúrate bien de llevarme contigo

Quería un montón de fotos con la sonrisa desnuda,
un viaje a Grecia,
un trabajo más decente. 
Quería aquello
y eso
y lo otro
y un poco de aquí
y otro poco de allá
y a el.
Sobretodo yo lo quiero a el.